Ductos de petróleo, gas y otros energéticos controlados con tecnología e internet satelital.

Las compañías encargadas del transporte y distribución de energéticos dependen de los satélites para tener conexión de voz y datos en zonas de difícil acceso donde los cables o la fibra óptica no pueden llegar a distribuir el internet, de la misma forma pasa en el sector agrícola y rural.

Un satélite que gira en una órbita a 36,000 km por encima de nosotros es la más avanzada herramienta de comunicación en nuestros días. Gracias a los satélites vivimos una era de conexión inmediata entre un punto y otro del planeta. Lo que, como personas comunes, disfrutamos en nuestros dispositivos móviles, para el desarrollo de la industria, la seguridad y el comercio global es indispensable.

Un buque que traslada contenedores de mercancía en medio del océano; una planta de petróleo en ultramar; un avión que cubre una ruta intercontinental; todos están conectados por la tecnología satelital para cumplir sus rutas o sus metas.

Todas las industrias han prosperado y se han desarrollado de una u otra manera gracias a los avances de la comunicación satelital. Mientras más grande es su demanda de transmisión de datos, mayor es el progreso tecnológico de los satélites y la investigación para seguir haciendo de ésta La Era de la Comunicación.

Hoy somos testigos de cómo líderes tecnológicos como Jeff Bezos, Elon Musk o Richard Branson han puesto sus ojos a la altura donde orbitan los satélites y más allá, para que la siguiente era de la humanidad sea la de la exploración y aprovechamiento del espacio cercano. Ninguno de estos avances sería posible sin lo alcanzado por la tecnología de internet satelital a esta fecha.

Hoy no hay un evento, un suceso o una noticia que no llegue a nosotros en una fracción de segundos gracias a un satélite. Piénsalo hoy mientras sigas el hilo de un trending topic o te sientes a ver tu serie favorita en Netflix. Más aún, piensa en ello cuando abras la regadera y tengas agua caliente o por la mañana cuando enciendas tu carro.

La mayoría de los energéticos que consumimos hoy se transportan por ductos para que puedan ser refinados o distribuidos a una planta de gas o un despacho de gasolina apoyados por la tecnología.

Controlar redes de tal magnitud es una tarea de altísima complejidad que exige decisiones inmediatas con información confiable. Los puntos de control electrónicos para la medición de volúmenes, presión y, en su caso, fugas y perforaciones accidentales o provocadas.

La mayor extensión de estos ductos se halla en lugares de difícil acceso donde ni los cables ni la fibra óptica pueden llegar. Es allí donde la comunicación de internet satelital juega un papel crítico que puede evitar pérdidas millonarias, daños ecológicos o tragedias humanas.

Globalsat, como proveedor de telecomunicaciones del Centro Nacional de Control del Gas Natural, atiende las redes de transporte de este energético a lo largo y ancho de México. Es una responsabilidad enorme a la que nos comprometemos confiados en la solidez y capacidad de la tecnología satelital.

No es solo una cuestión de control de flujos o fugas, porque allí a donde se acerca la red de telecomunicación satelital, se puede brindar servicios alternos. Si se requiere dar de alta al Seguro Social a mano de obra en un paraje alejado, la red de datos lo permite.

Lamentablemente, en muchos casos, los proyectos mineros o agrícolas están indefensos ante la operación del crimen organizado. Con una buena comunicación, pueden controlar mejor los perímetros o alertar a las autoridades ante situaciones sospechosas.

Hay historias reales donde el sistema satelital o sus instaladores lograron frustrar asaltos o secuestros a las instalaciones de una mina, sin ser advertidos por los delincuentes.

En muchas partes de México estamos expuestos a situaciones como estas. Por lo que siempre será más seguro estar conectados con un sistema confiable como la comunicación e Internet satelital.

La conectividad en las minas impacta de manera positiva no solo a la producción del mismo proyecto, que puede disponer de manera más inmediata de refacciones o suministros, enviar reportes a los corporativos, sino que mantiene a la población de la mina en comunicación con sus familias. De esta manera se sienten menos aislados y se evitan bajas de productividad.

El impacto positivo de una mina o proyecto productivo conectado al internet satelital, redunda también en las comunidades aledañas que, de otra manera, no tendrían acceso a esta tecnología de comunicación.

Con PEMEX u otras compañías petroleras trabajamos en la conectividad no solo de los ductos y plantas, sino también del transporte en buques y plataformas en ultramar. No importa las inclemencias o los impedimentos naturales, la magnitud de los negocios en juego se aseguran por una red de telecomunicación firme.

Globalsat

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

FACEBOOK
Twitter
LinkedIn