El Internet satelital, indispensable para la vida y el desarrollo en zonas alejadas.

La conectividad a través del internet satelital resulta vital allí donde no llegan los cables ni la fibra óptica. Comunicarse durante una emergencia o acceder a la banca digital y cajeros automáticos son algunos de los principales beneficios de estar conectados a un satélite en lugares remotos.

Antes de la existencia de los satélites, muchas comunidades permanecían aisladas de la civilización. El desarrollo estaba pendiente de que se tendieran cables o se pavimentaran caminos para permitir el acceso a nuevos insumos y tecnologías.

La comunicación satelital ha representado un salto en ese desarrollo, pues allí donde los cables y los caminos no llegan, los satélites sí. Esto ha permitido una operación más eficiente de proyectos mineros distantes, así como la instalación de escuelas y centros de salud en lugares remotos de la geografía mexicana, como las sierras.

Entidades de gobierno, organizaciones y empresas pueden mantenerse conectadas al mundo 24/7. De igual manera, las autoridades de Acción Civil o rescate pueden responder de manera más inmediata y precisa a ubicaciones distantes donde haya ocurrido un desastre natural.

En la Sierra Huasteca Potosina un médico recién asignado al centro de salud local debió atender un parto complicado por hemorragia. Después de varias maniobras sin éxito y ante el riesgo de vida de la madre, el médico decidió establecer una videoconferencia con el Hospital General de San Luis Potosí, desde donde lo ayudaron en tiempo real a detener la hemorragia, salvar la vida de la parturienta y concluir el parto con éxito. Este tipo de comunicación, que en las ciudades puede parecernos familiar y de todos los días, es vital allí donde no llegan los cables ni la fibra óptica.   

En esos casos, la población afectada requiere recursos económicos inmediatos que, sin una conexión satelital sólida, los bancos no podrían operar, ni los cajeros automáticos funcionar. 

Más allá de las emergencias, con el internet satelital las poblaciones activan sus economías no solo en su entorno cercano, sino hacia cualquier parte del mundo, permitiendo transacciones internacionales y la posibilidad de exhibir sus productos o atractivos a mercados internacionales a través de la red. La conexión satelital se convierte así en un motor fundamental que atrae prosperidad a lugares alejados.

Pensemos en un viaje carretero, cuando calculamos las distancias entre una gasolinera y otra para evitar contratiempos. Ya en el camino, aunque esas gasolineras se encuentren en el desierto u otros lugares inhóspitos, cargamos gasolina de manera familiar sin preguntarnos cuánto dependen de una buena conexión para permitirnos pagar con nuestras tarjetas de débito o crédito, extendernos un recibo fiscal y mantener su inventario actualizado.

México es un territorio enorme, muchas veces inaccesible entre sierras, cañadas o desiertos. Esto no impide que miles de comunidades y proyectos productivos crezcan alejados de la urbanización o los servicios de una ciudad.

Miles de comunidades pueden navegar el internet en sus escuelas rurales, que en muchos casos es el lugar donde los alumnos se alimentan y conviven. Allí pueden prepararse y soñar en grande para ser más útiles a su comunidad y su entorno, sin abandonar su lugar de origen ni sus costumbres. Es en estos puntos alejados, donde la gente no deja de soñar y apuesta por competir en grande para llevar los productos de México a todo el planeta.

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