De la evolución de los vehículos autónomos ya nadie nos baja

Todo inició con los autos que nos avisaban cuando se les estaba agotando la gasolina. Luego ya eran automáticos y hacían los cambios de velocidad. Hoy algunos ya se manejan solos, y pronto llevarán a nuestros hijos a la escuela ¡sin chofer!

En nuestro reciente podcast de Fusión Satelital hablamos sobre la evolución de los vehículos autónomos, desde que el primero de ellos fue probado en Tsukuba, Japón, en 1977.
Para 1980, la DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) de Estados Unidos, la misma que ayudó a desarrollar el Internet, promovió avances en nuevos vehículos autónomos.

Lo anterior nos permite ver que los avances en la materia no son algo de hoy nacido de la mente de Elon Musk, sino algo promovido por años desde distintas compañías y organizaciones.
Gracias a este impulso, los vehículos están hoy cada vez más automatizados, sin llegar a ser del todo autónomos, pero recordemos que hasta hace poco solo nos marcaban el consumo de gasolina o aceite. Hoy nos dicen cuando las llantas están bajas y hasta nos ayudan a estacionar con cámaras y sensores.
Llegar a la autonomía total conlleva retos técnicos, legales y hasta culturales. Retos para los cuales hay que poner de acuerdo a los fabricantes, las marcas y los estados que autorizarán la circulación de esos vehículos por sus calles y carreteras.

Un carro autónomo se clasifica en 5 niveles

Nivel 0: es un vehículo capaz de avisar al chofer mediante sensores y señales que se aproxima de manera peligrosa a otro carro u objeto. Depende totalmente del chofer para funcionar.
Nivel 1: el chofer dispone de un sistema automatizado que le avisa cuando se está saliendo de su carril, o mantener la distancia entre vehículos en la carretera. El carro puede estacionarse solo en un espacio gracias a sus sensores.
Nivel 2: el chofer puede soltar el volante y dejar que el carro viaje solo, pero no puede descuidar la vista de la carretera por si tuviera que tomar el control ante algo inesperado.
Nivel 3: el chofer puede revisar su teléfono, ver una película o platicar con sus pasajeros mientras el carro viaja solo. Solo debe estar atento a alguna señal o necesidad del carro.
Nivel 4: el chofer ya no es chofer, sino un pasajero que es trasladado a donde le haya indicado al carro que lo haga. Puede dormir, leer o relajarse en el trayecto.
Nivel 5: son vehículos totalmente autónomos sin chofer que pueden llevar pasajeros o paquetes. La cadena Ocado de Inglaterra implementa sus servicios de delivery con este tipo de vehículos.

Desde los primeros intentos de autonomía en los que los vehículos viajaban por un riel magnético en el Freeway, a los avances del Tesla, hoy vemos que la tecnología avanza, pero la infraestructura tarda en seguirle los pasos. Un vehículo autónomo podrá llegar muy pronto a andar solo por un Freeway en Alemania o Estados Unidos, pero difícilmente pueda tomar un atajo por un camino vecinal o viajar por carreteras de Coahuila, por ejemplo.
Aunque los sensores y radares son cada vez más eficientes y avanzados, y también los mapas son más precisos, aún falta homologar sistemas para que los diferentes vehículos puedan también conectarse entre sí sin necesidad de parches informáticos.
De que las actualizaciones sean rápidas y la conectividad inmediata dependerá también que las redes sean sólidas y estables con disponibilidad 5G en las principales carreteras.
Mientras la tecnología de los vehículos autónomos va sobre ruedas, ¿estaremos preparados para ese futuro al que nos acercamos a alta velocidad?

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